
Trinidad Viñas Cañadas informa que el contenido de esta página está protegido por los derechos de autor, copyright.
¿QUÉ ES AMOR?
¡Me preguntas que es amor!
Amor es verme reflejada en tu mirada
Y sentir que vuelo entre nubes.
Amor es descubrir en el silencio
la magia de vivir el presente.
Amor es amar la vida
las estrellas, las mariposas.
el canto de un jilguero
el verde de los campos
los días sol y de lluvia.
Es saber encontrar la paz llenando
de esperanza y de ilusión cada segundo.
Reconocer la belleza del universo
y la inocencia en los ojos de un niño
cuando sonríe.
Amor es como un canto celestial
No tiene miedo ni barreras.
Amor es el más puro sentimiento.
Es dar con alegría y agradecimiento
lo más puro y profundo del alma.
Amor es…
Pura esencia de la vida.
T. Viñas

PROMESA DE AMOR
Dos manos se unen
en unión matrimonial
con un beso se confirman
Su amor ante el altar.
Ella feliz y enamorada
él, Amor eterno le jurará
y los dos se prometen
respeto y fidelidad.
Mirándose a los ojos
los anillos se pondrán
crearan una familia y la
rueda de la vida seguirá.
Florecerán rosas y claveles
que su aroma extenderán y
las siemprevivas del amor
en la eternidad quedarán.
Trinidad Viñas
AMOROSO ENCUENTRO
Echada sobre un manto de helechos
descansa su fulguroso cuerpo
cubierto por la sombra del amado
que acaricia suavemente sus cabellos
con aromas de tomillo y romero
mientras que el canto de los jilgueros
en preludio amoroso
anuncian la primavera.
Sus mejillas se cubren de rubor
al percibir la esencia varonil y
embriagada y cegada de celo
deja fluir su aroma de hembra
clamando dejar su virginidad
sobre la hierba de la frondosa
virgen y viva montaña, de robles
pinos y madroñales.
Ella, entorna sus ojos al recibir
el ardoroso beso de su amado
que la enlaza apasionadamente
fundiéndose en un abrazo
con sabor a miel, menta y romero
recién florecido.
Trinidad Viñas.
HIJOS
Los hijos son semillas de la vida
que nacen del abrazo del amor,
son energía transmutada en
un nuevo ser que nace desvalido
que necesita caricias y alimento
para nutrir su alma y su cuerpo.
Los hijos e hijas de la vida
necesitan cuidados para crecer y
serán los hombres y mujeres del
mañana que, crearán nuevas vidas
Pero hoy… son seres débiles para
sobrevivir por sí mismos.
Lloran cuando necesitan alimento
y ríen cuando son alimentados.
Crecen escuchando el canto
que oyen a su alrededor
dan sus primeros pasos vigilados
para que no se rompan sus alas
y son guiados en sus primeros vuelos
con responsabilidad y libertad.
Un día les verás volar solos, para
formar sus propios nidos.
Si no vuelven a ti, es que son felices.
Si te olvidan, es que no te necesitan.
Trinidad Viñas
HIJOS
Los hijos son las flores que nacen de las semillas de la vida que germinan en un cuerpo que forma parte de la tierra. Debemos alimentar su alma con hechos y palabras que entiendan y que nutra su Espíritu de paz y amor, para que se hagan fuertes y responsables y puedan sobrevivir en este enredado mundo.
Guiarles en un camino de Justicia e igualdad: Sin distinción de sexo ni colores. Inculcar responsabilidad y respeto al Prójimo, como así mimo. Para que aprendan a dirigir su existencia y a volar solos, en la dirección donde puedan encontrar la felicidad en el esfuerzo del trabajo diario y en las cosas sencillas que nos ofrece la vida.
T. Viñas
.
MI VIEJA MOCHILA
Cargo mi vieja mochila de trapo.
Dentro llevo un espejo roto
Y las pintura añejas de labios y ojos
Ropas viejas de años pasados
Los vientos helados de antaño
Margaritas y tréboles marchitos
Los dientes de leche de mis hijos
Un calendario del siglo pasado
El álbum de fotos de mis nietos.
Experiencias de toda una vida.
El hambre del saber y no poder
papeles de deudas ya saldadas
Vestidos de tallas que no es la mía.
Todo lo cargo en frágiles huesos viejos
Y una cabeza que parece amueblada.
Pero ¿a dónde voy? Me pregunto
Con tantas cosas viejas e inservibles
¡Además con espejo roto! Mal augurio!
Aun tengo la cabeza bien amueblada
Que dice que es inútil llevar peso
De cosas que no sirven para nada.
No puedo con la carga de mi mochila
Arrastrando los pies por alfombra raída
Por polillas que no huelen el alcanfor.
Descargo mi mochila de trapo viejo
Saco los dientes de leche de mis hijos
El álbum de fotos de todos mis nietos
Cojo la mochila rezo un padre nuestro
La unto con aceite de pescado frito
Y prendo fuego, hasta acabar en ceniza
Meto la ceniza en una bolsa de papel
Y hago una zanja al lado de laurel
Entierro la bolsa y le pongo agua.
Cojo los diente de leche de mis hijos
El álbum de fotos de todos mis nietos
Y me voy al pueblo a comprar una
mochila nueva.
Trinidad Viñas

Campanas
En el olvido doblan campanas
De eterna soledad,
El viento las golpea con
Brío y las hace repicar,
Campanas que repican
Recordando soledad,
Preguntan, ¿es mentira?
Preguntan ¿es verdad?
Si tú sólo preguntas campana
Quién te va a perdonar.
Si tú cuando repicas y repicas,
Despiertas el olvido
Sin decir verdad.
Si tú fueras campana de bronce
El viento no te podría tocar,
Y cuando tú repicaras campana
Sabrían que dices verdad.
Trinidad Viñas
EL VIAJE
Este invierno viajo sola en un tren con asientos negros,
cierro los ojos para no ver las sombras que acechan
de los monstruos y demonios que siguen escondidos
esperando la oportunidad de seguir haciendo daño,
pero pienso, en lo que tú me dirías y me envalentono.
Entonces abro los ojos y les hago frente,
esperando ver, salir el sol.
Trinidad Viñas
EL POETA.
Creía que se quedaba sin inspiración, se puso sus pantuflas preferidas y se cubrió la calva con una gorra, que le habían regalado sus hijos para su santo y que aún no había estrenado. Salió del trastero y cerró la puerta con llave.
Bajó a la planta baja donde tenía el ordenador, al costado había una estantería con libros, se fijó en uno que ya había leído anteriormente. Hablaba de la vida y pensó que le inspiraría para poder escribir una poesía, pero después de ojearlo un buen rato y pensando que es lo que podría escribir, no le vino la inspiración.
El poeta, era incapaz de escribir una sola línea y pensó:
— Si hoy no me viene la inspiración para hacer por lo menos, un verso de una poesía, dejare de escribir…
Se puso cómodo en el sillón anatómico que tenía en frente del ordenador y conecto con la cadena de música clásica, justo en el momento que sonaba el concierto de primavera, de Vivaldi. Cerró los ojos y en su cerebro las notas bailaban festejando la estación preferida por los amantes y, decidió irse con ellas:
Los pájaros le saludan con alegre canto, y
la fuente con un dulce murmullo discurre entretanto.
Rayos y truenos vienen cubriendo el aire con un negro manto.
Los pajarillos callan y la lluvia moja el campo.
Florecen las amapolas y las ninfas bailan sobre mojado
mientras que el cabrero y el can duermen en el cobertizo, cerca del prado.
Cuando volvió a la realidad se puso a escribir y de una sola tirada… dejó escrito, un nuevo poema.